UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA EQUINOCCIAL
HISTORIA, TEORIA Y CRITICA DE LA ARQUITECTURA
ENSAYO DE IGLESIAS Y MUSEOS DE QUITO- ECUADOR
KATHERINE GUALOTO
ENSAYO
I. OBJETIVOS:
GENERALES:
- Conocer y Analizar el patrimonio religioso, artístico, cultural de la Arquitectura e historia de las Iglesias y Museos del Centro Histórico de Quito.
ESPECÍFICOS:
- Descubrir la riqueza arquitectónica y el estilo implementado en cada una de estas edificaciones.
- Valorar e interpretar el significado y la relación que influye entre el arte, la historia y lo religioso.
- Aprender las manifestaciones de la Historia plasmadas en la Arquitectura, Pintura y Escultura de los lugares visitados.
INTRODUCCIÓN:
Quito posee el centro histórico más grande de Sudamérica y es patrimonio de la Humanidad. Con la llegada de los conquistadores en 1534, la ciudad fue dividida en cuatro cuartos para satisfacer a las cuatro órdenes religiosas presentes en el momento: Mercedarios, Agustinos, Franciscanos y Dominicos. Curiosamente, la iglesia más famosa de Quito, la Iglesia de la Compañía por sus paredes recubiertas de oro no
pertenece a los Jesuitas, que llegaron más
tarde a Perú.
Fue en enero de 1535 cuando se comenzó a construir el primer edificio: el convento y la iglesia de San Francisco, dando
lugar a la primera iglesia de América.
La iglesia está asentada sobre
antiguos muros incas y en su escalinata principal está el que probablemente fuera el antiguo reloj solar o templo del sol.
Otros edificios construidos sobre restos inca son la iglesia de la Merced y el Palacio de Carondelet, la casa de gobierno de Ecuador. Bajos la casa de
gobierno y de algunas iglesias y catedrales albergaran pequeños
comercios: artesanía, electrónica, etc.
En el centro histórico de Quito se encuentra la Ruta de las Siete Cruces, la calle García Moreno así llamada por las siete iglesias que allí se encuentran, o la calle de la Ronda con sus diversos talleres artesanos y locales de degustación tradicional.
Iglesia de la Compañia
Iglesia de la Compañía de Jesus (Fachada) Iglesia de la Compañía de Jesús (Interior)
Este templo constituye la obra más representativa del barroco en
el Ecuador. Posiblemente los planos fueron elaborados en Roma, pues su
diseño corresponde a los modelos característico de la Orden, utilizados
en esa época.
Con excepción de los retablos del crucero, todos los demás se construyeron en el siglo XVIII.
La Iglesia de la Compañía inició su construcción en 1605 demoró 160 años
en ser edificada. Para 1765 el templo finalizó la obra con la
construcción de la fachada. Esta fue hecha por indígenas que
cuidadosamente plasmaron el estilo barroco en uno de los ejemplos más
completos del arte en América.
Esta iglesia fue inspirada en la Iglesia
Gesú de Roma. Las columnas son una copia de las hechas por Bernini en el
Vaticano. El interior cuenta con bellísimos retablos y púlpitos
cubiertos con pan de oro.
PLANTA: Es la de cruz latina inscrita en un rectángulo, típica de la segunda etapa del Renacimiento.
NAVES Y CRUCERO: Descansa en sólidos pilares cuadrados que sustentan los arcos fajones unidos lateralmente por arcos de medio punto, exhibe además una balaustrada
y lunetos. Las naves laterales, menores en anchura y altura, están
enriquecidas con pequeñas cúpulas y cupulines que filtran la luz. Estas naves albergan seis capillas o retablos
laterales, menores que los del crucero.
CUPULAS: Las cúpulas, por el exterior parecen aplastadas porque no se las peralta doblando el casquete, como fue costumbre muy usada por los arquitectos de la segunda época del Renacimiento.
LA FACHADA: Es una de las
maravillas del barroco y plateresco americano. La puerta
principal dispone de seis columnas salomónicas, integradas por primera
vez al movimiento arquitectónico en el arte americano y las puertas
laterales, pilastras de estilo romano corintio.
La cornisa, que corre ceñida a los
cordones de la fachada, sobre la puerta principal se convierte en arco,
que aloja a la Inmaculada, guardada por ángeles y querubines.
En el interior de la iglesia se pueden apreciar hermosas imágenes de la escuela quiteña.
• Esta iglesia fue inspirada en la Iglesia
Gesú de Roma. Las columnas son una copia de las hechas por Bernini en el
Vaticano. El interior cuenta con bellísimos retablos y púlpitos
cubiertos con pan de oro.
• Las pinturas de los profetas que se hallan en las columnas de la nave central se las atribuyen al ilustre Goríbar.
• También en esta iglesia se hallan los restos de la primera Santa ecuatoriana, Mariana de Jesús.
RETABLO MAYOR: Llena completamente el fondo del presbiterio,
cuyos muros laterales visten también ornamentación de madera tallada.
El retablo tiene tres cuerpos superpuestos, que se corresponden
perfectamente en su construcción arquitectónica; y cada cuerpo, tres
secciones: la del eje y las de los flancos.
PULPITO: Localizado al costado norte del la línea de arquería del templo.
Hermosamente tallado, contiene aproximadamente 250 pequeños rostros querubines y figuras
de los evangelistas. El púlpito tenía una función acústica funcionaba como una especie de caja de resonancia natural.
PRESBITERIO: Los muros laterales del presbiterio se hallan forrados de revestimientos de madera, con dos tribunas caladas sobre medias pilastras
que flanquean las puertas de salida; todo ello lleno de profusa
decoración floral estilizada. Encima de las tribunas se ha figurado una
abertura de arco semicircular, dentro de la cual se dejan ver varios
elementos arquitectónicos formando un pórtico de frontón interrumpido, sobre el cual se halla un ojo de buey que ilumina el presbiterio.
NAVES LATERALES: Formadas por ocho capillas de planta cuadrada, abovedadas, con cúpulas rebajadas sobre pechinas y comunicadas entre sí por grandes arcos. Las dos últimas capillas tienen dos inmensos cuadros llamados El Infierno y El Juicio Final. Las otras lucen retablos, todos de estilo churrigueresco y semejantes en su organización arquitectónica de dos cuerpos, uno inferior sobre gran estilóbato y compuesto de un nicho central, flanqueado a cada lado por una columna salomónica.
CORO: En este lugar se encuentra un órgano fabricado en Estados Unidos
en 1889. Posee 1.104 tubos que funcionan como fuelle manual que permite
que el sonido se eleve. Este instrumento solo es utilizado en
festividades especiales.
Fachada Puerta de la Portada Retablo Mayo y cupula Coro
Museo del Alabado


Casa del Alabado (Exterior) Patio Central del Museo Interior del Museo
La Casa
del Alabado es probablemente una de las más antiguas del barrio colonial
quiteño. Si bien la fecha exacta de su construcción, como la conocemos
hoy, es incierta, se presume que fue entre los años 1530 y 1670, en una
zona previamente habitada. Además de los registros históricos que
atestiguan que existía un núcleo importante de población, poseemos un
documento de primera mano en la casa: una de las vigas de aspecto más
antiguo fue datada mediante radiocarbono, y se obtuvo que el árbol fue
talado entre 1350 y 1450. Ello indica que existió un reciclaje o
reutilización de los materiales más inmediatos de construcciones previas
cercanas, para erigir las nuevas edificaciones coloniales.
La
casa está localizada a media cuadra de la primera plaza edificada en la
ciudad de Quito, en tiempos de la fundación española, y ocupaba casi
una manzana completa. Según su extensión y ubicación privilegiada en el
contexto de urbanización colonial temprana, puede deducirse que
perteneció a familias o entidades de alta posición social y económica.
Según
el arquitecto a cargo de la restauración, Luis López, el edificio
sufrió varias intervenciones arquitectónicas, y la más significativa se
llevó a cabo hacia 1671. De esa época se cuenta con dos documentos que
la acreditan: una orden de construcción dada por el capitán castellano
Diego Miño de Paz y Paredes, y el propio dintel pétreo de la casa, que
reza: «ALABADO SEA EL SANTÍSIMO... ACABOSE ESTA PORTADA EN 1671 AÑOS».
La
Casa del Alabado ha sido un espacio residencial por generaciones, y ha
experimentado modificaciones y parcelaciones a lo largo de su historia.
Los cambios urbanísticos de Quito transformaron los modos de vivir y
relacionarse en la ciudad y, con ello, el uso de las viviendas en el
Centro Histórico. Entre ellas, la del Alabado se convirtió en un molino,
en casas de alquiler y en bodegas de los negocios aledaños.
La
historia de la casa dio un giro cuando pasó a ser administrada por la
Fundación Tolita, y abrió sus puertas en 2010 como Museo de Arte
Precolombino Casa del Alabado.
La Casa del Alabado ha sufrido múltiples cambios en sus aproximadamente
cuatro siglos de existencia, ya sea por los destrozos ocasionados por
los terremotos e inclemencias del clima, o por las “mejoras” y
adecuaciones que hicieran sus propietarios en el transcurso de todos
esos años.
Tierra, piedra y madera, son los tres componentes básicos con que se
fabricaron los cimientos, muros, galerías y cubiertas de esta casa,
recogiendo una tradición edilicia con más de cinco mil años de historia,
que viene tanto de Mesopotámia, como de nuestro mismo continente.
La expresión natural de los materiales, la presencia de texturas nacidas
de la mano de los artesanos, la asimetría y falta de uniformidad de las
masas murales, los nuevos-viejos espacios que surgieron, forman parte
de este singular proceso.
El nuevo uso de la edificación como museo, recoge una premisa básica de
la cual parte la intervención: la presencia de la luz. La luz cenital
obtenida, por la separación de los planos de cubierta y cielo raso que
llegan a las cumbreras, es usada como un recurso para percibir los
espacios de forma distinta, sin modificar sus dimensiones y
proporciones. La luz lateral, lograda al cambiar las puertas sólidas por
vidrio, sirve como un vínculo interior-exterior con galerías y patios;
de esta manera, el recorrido físico o visual, más que la constatación de
algo ya conocido, se vuelve una experiencia nueva y el origen de una
percepción espacial distinta.
Igelesia y Museo de San Francisco
Iglesia San Francisco (exterior) Nave Central (Interior) Patio del Museo San Francisco
Es un edificio católico que se yergue en medio del centro histórico de la ciudad de Quito,
frente a la plaza del mismo nombre. La imponente estructura ostenta el
privilegio de ser el conjunto arquitectónico de mayor dimensión dentro
de los centros históricos de toda América,y por ello es conocido como "el Escorial del Nuevo Mundo".San Francisco es, además, una joya de la arquitectura continental por
su amalgama de diferentes estilos armoniosamente combinados a lo largo
de sus más de 150 años de construcción.
En el Quito prehispánico los actuales terrenos de la Iglesia y Convento
de San Francisco fueron ocupados por el palacio real del Inca Huayna
Cápac, ante el avance de los ejércitos comandados por los españoles
desde el sur y la imposibilidad de defender la ciudad el general
indígena Rumiñahui dispuso la destrucción total de la misma. En el
incendio de la ciudad el palacio fue destruido y sepultado bajo una
enorme cantidad de escombros y basura. Uno de los soldados de Rumiñahui
fue el bisabuelo del indígena Cantuña, el cual como testigo ocular de
los sucesos tenia pleno conocimiento de lo que se hallaba enterrado en
el lugar. La construcción de la iglesia y convento de San Francisco
inició alrededor del año 1537, apenas tres años después de la fundación
española de la ciudad, con la terminación de un templo provisional que
se mantuvo hasta 1550, cuando se inició la construcción del edificio
actual y que fue culminado hacia 1680. Aunque el edificio fue
oficialmente inaugurado en el año 1705
ARQUITECTURA:
La iglesia, en el caso de San Francisco, constituye igualmente el centro de ese orden. A partir de ella se proyectan las cuatro galerías claustrales, todas del mismo tamaño, en las que se han conservado por lo menos dos elementos de los monasterios de la Edad Media: el refectorio y el dormitorio. Sin embargo, no se ha destinado ninguna panda a la sala capitular, que en San Francisco nunca existió. De acuerdo a fray Fernando de Cozar, para época más tardía (1647) en el Claustro estaban la Sala De Profundis, el Refectorio, la Biblioteca junto a las aulas de arte y teología, la Portería y una pequeña iglesia con sacristía. La galería adyacente de la iglesia, el mandatum, debió haber tenido bancas para lectura en atención a las normas antiguas de organización espacial.
San Francisco, a más de las dependencias básicas tenemos las dedicadas a salud, educación, oficios, huerta e inclusive una cárcel (para mantener la estricta disciplina conventual). La cocina, la enfermería y la botica funcionaban en el Claustro de Servicios
El conjunto arquitectónico de San Francisco de Quito estuvo necesariamente ligado a su entorno urbano. Existen tres espacios que definieron las relaciones con el mundo exterior:
- La plaza: Era un espacio netamente urbano, perfectamente demarcado, que conectó a través de varias actividades (tianguez, doctrina, mercado, abastecimiento de agua) a los religiosos y a los civiles.
- El Atrio: Fue el que sin dejar de cumplir funciones urbanas, tuvo características mucho más sagradas que la plaza. Éste, al menos durante los siglos XVI y XVII, fue lugar de enterramiento del común del pueblo. Este espacio está precedido por una escalera mitad cóncava y mitad convexa, inspirada en un diseño de Bramante según unos y de Bernini según otros.
- La iglesia y capillas: Eran lugares propiamente sagrados.
En sus tres naves, San Francisco devela artesonados moriscos con lazos mudéjares, retablos profusamente decorados y columnas de diversos estilos. En el coro, la decoración mudéjar, original de finales del siglo XVI, se conserva íntegra porque la nave central se vio abajo con un terremoto y fue reemplazado por un artesonado barroco en 1770. Cielos mudéjares en los extremos, barrocos en la nave central, retablos llenos de imágenes, mascarones y querubines mirando al centro del Altar Mayor.
El complejo se completa con el Convento, en el que destaca la belleza arquitectónica del claustro principal, dispuesto alrededor del inmenso patio, en dos galerías superpuestas.
Museo del Convento San Francisco

Maqueta Representando la Iglesia de SanFrancisco en su totalidad
Allí se albergan 4 mil objetos, entre esculturas, lienzos y muebles. El convento más hermoso de América. San Francisco es una estructura impresionante. Desde 1983 ha sido intervenido por la Agencia Española de Cooperación Internacional y el Instituto de Patrimonio Cultural. En 1996 se adaptó un sector del templo para el Museo Franciscano. Y hoy en este lugar se exhiben 250 obras, de autores como Miguel de Santiago, Caspicara y Legarda. Se inauguró el Museo Fray Pedro Gocial con cientos de piezas coloniales.
Se dice que allí, en tiempos precolombinos, funcionaba un centro de intercambio comercial entre los señoríos. También se refiere, desde la Colonia, que Felipe II de España se asomaba a las ventanas de El Escorial para ver las cúpulas del templo quiteño y comentar lo cara que le estaba resultando la obra. Y, finalmente, hacia 1600 el mítico Cantuña es el centro de un hazaña arquitectónico-demoníaca al atribuírsele, popularmente, la construcción del atrio.
El final de la visita es hacia el extremo norte del convento, en la antigua cervecería creada por los frailes en 1566. En su sala de recibimiento hay una taberna y en la posterior está la galería y los instrumentos con los que se preparaba la bebida.
La Catedral

La Catedral (Exterior) La Catedral (Interior)
Templo católico ubicado en el Centro Histórico de la ciudad de Quito DM. Es la sede de la Arquidiócesis Primada de Quito y ocupa todo el flanco sur de la llamada Plaza de la Independencia de la ciudad, la que se ha convertido en su vista más famosa a pesar de no ser su ingreso principal. En 1995 fue elevada a Catedral Primada de Ecuador, lo que la convierte en el templo católico de mayor jerarquía en el país.
El primer templo provisional, levantado entre 1562 y 1565 por Pedro Rodríguez de Aguayo bajo las órdenes del presbítero Juan de Rodríguez, fue una construcción de adobe, madera y techo de paja para albergar a los fieles durante la primera década.
Entre 1562 y 1565 se la edificó desde los cimientos bajo la dirección del Arcediano Pedro Rodríguez de Aguayo, quien en ese momento gobernaba la Diócesis en Sede Vacante, pues el primer Obispo, Mons. García Díaz Arias, había fallecido sin que la obra hubiera avanzado. Esto convierte a la Catedral de Quito en, probablemente, la más antigua de Sudamérica.
Templo católico ubicado en el Centro Histórico de la ciudad de Quito DM. Es la sede de la Arquidiócesis Primada de Quito y ocupa todo el flanco sur de la llamada Plaza de la Independencia de la ciudad, la que se ha convertido en su vista más famosa a pesar de no ser su ingreso principal. En 1995 fue elevada a Catedral Primada de Ecuador, lo que la convierte en el templo católico de mayor jerarquía en el país.
El primer templo provisional, levantado entre 1562 y 1565 por Pedro Rodríguez de Aguayo bajo las órdenes del presbítero Juan de Rodríguez, fue una construcción de adobe, madera y techo de paja para albergar a los fieles durante la primera década.
Entre 1562 y 1565 se la edificó desde los cimientos bajo la dirección del Arcediano Pedro Rodríguez de Aguayo, quien en ese momento gobernaba la Diócesis en Sede Vacante, pues el primer Obispo, Mons. García Díaz Arias, había fallecido sin que la obra hubiera avanzado. Esto convierte a la Catedral de Quito en, probablemente, la más antigua de Sudamérica.
Construcción: Su construcción es de piedra, y se usó el sistema de minga
para el acarreo, labrado y albañilería. Su emplazamiento lateral
contribuyó a jerarquizar la Plaza Mayor, pese a que su entrada principal
no se encuentra frente a ella ya que en el momento de la construcción
existía la profunda quebrada de Sanguña, que no permitía que el templo
se extendiera hacia atrás. El arquitecto encargado de las dos primeras etapas constructivas fue el español Antonio García.
Estructura:
La Catedral es de planta longitudinal y consta de tres naves, cuyas cubiertas se sostienen a través de arcos apuntados semiojivales sobre pilares de sección cuadrada, una estructura espacial básica del siglo XVI. Su nave lateral derecha se abre en varias capillas a lo largo del muro, al igual que hacia una gran puerta de madera labrada, con forma de arco de medio punto, que nos lleva a la capilla adjunta de El Sagrario.
La nave central tiene un artesonado en madera de cedro con influencia mudéjar. Entre las reconstrucciones y ampliaciones del templo se observa una pequeña nave transversal detrás de la capilla mayor.
Para algunos expertos, el templo es una construcción de estilo gótico-mudéjar, por las características de sus pilares, arcos y alfarjes. El estilo gótico vendría a estar presente en los arcos apuntados y las naves del crucero, así como en la girola que rodea el presbiterio.
El arco exterior, llamado de Carondelet en honor a su patrocinador, el Barón de Carondelet, Presidente de la Audiencia de Quito. Las obras del atrio, el pretil y la escalinata circular fueron concluidas en 1807.
Sobre una de las cúpulas se colocó un gallo de hierro cuya labor es avisar la dirección del viento; con los años esta imagen se ha vuelto uno de los distintivos más importantes de la Catedral y ha sido motivo de varias leyendas.
Su imagen neoclásica con domos, esculturas en la balaustrada, arcos y la escalinata de contorno semicircular central con dos círculos menores laterales, contribuyó a valorizar la fachada lateral sobre la principal, y a convertirla en escenario de ceremonias religiosas y artísticas hasta la época moderna.
Estructura:
La Catedral es de planta longitudinal y consta de tres naves, cuyas cubiertas se sostienen a través de arcos apuntados semiojivales sobre pilares de sección cuadrada, una estructura espacial básica del siglo XVI. Su nave lateral derecha se abre en varias capillas a lo largo del muro, al igual que hacia una gran puerta de madera labrada, con forma de arco de medio punto, que nos lleva a la capilla adjunta de El Sagrario.
La nave central tiene un artesonado en madera de cedro con influencia mudéjar. Entre las reconstrucciones y ampliaciones del templo se observa una pequeña nave transversal detrás de la capilla mayor.
Para algunos expertos, el templo es una construcción de estilo gótico-mudéjar, por las características de sus pilares, arcos y alfarjes. El estilo gótico vendría a estar presente en los arcos apuntados y las naves del crucero, así como en la girola que rodea el presbiterio.
El arco exterior, llamado de Carondelet en honor a su patrocinador, el Barón de Carondelet, Presidente de la Audiencia de Quito. Las obras del atrio, el pretil y la escalinata circular fueron concluidas en 1807.
Sobre una de las cúpulas se colocó un gallo de hierro cuya labor es avisar la dirección del viento; con los años esta imagen se ha vuelto uno de los distintivos más importantes de la Catedral y ha sido motivo de varias leyendas.
Su imagen neoclásica con domos, esculturas en la balaustrada, arcos y la escalinata de contorno semicircular central con dos círculos menores laterales, contribuyó a valorizar la fachada lateral sobre la principal, y a convertirla en escenario de ceremonias religiosas y artísticas hasta la época moderna.
Interior:
Terminada la construcción, se procedió a la decoración de los
interiores del templo. Los retablos laterales fueron tallados por los
primeros maestros de la escuela quiteña,
cubiertos con pan de oro, y en sus nichos se colocaron las imágenes de
santos y mártires, también obra de los primeros escultores de la afamada
escuela de arte. El altar mayor, totalmente de oro, tiene influencias barrocas y mudéjares. La sacristía y el púlpito fueron los últimos elementos en ser
terminados.
Julio Pazos Barrera lo describe con las siguientes palabras: «el coro bajo es semicircular y en su parte inferior se han adosado asientos tallados y dorados que los ocupan los miembros del cabildo diocesano. El púlpito y los retablos de las capillas son barrocos. Guarda la catedral frescos de Bernardo Rodríguez y Manuel Samaniego. La gran pintura de la Asunción de la Virgen, ubicada en la parte alta del coro, es obra de Samaniego, y en un altar del trascoro se exhibe la singular escultura de la Sábana Santa de Caspicara».
Y Pazos Barrera continúa: «A estas piezas, obra de los artistas más connotados del arte quiteño, cabe sumar aquella que realizó el padre Carlos, La negación de San Pedro. Sin duda, en esta y en las demás creaciones citadas se pone de manifiesto el alto grado de sofisticación y belleza que había alcanzado el arte quiteño, resaltando las cualidades de sus grandes maestros y el nivel artístico insuperable a que habían llegado las artes plásticas en Quito».
Julio Pazos Barrera lo describe con las siguientes palabras: «el coro bajo es semicircular y en su parte inferior se han adosado asientos tallados y dorados que los ocupan los miembros del cabildo diocesano. El púlpito y los retablos de las capillas son barrocos. Guarda la catedral frescos de Bernardo Rodríguez y Manuel Samaniego. La gran pintura de la Asunción de la Virgen, ubicada en la parte alta del coro, es obra de Samaniego, y en un altar del trascoro se exhibe la singular escultura de la Sábana Santa de Caspicara».
Y Pazos Barrera continúa: «A estas piezas, obra de los artistas más connotados del arte quiteño, cabe sumar aquella que realizó el padre Carlos, La negación de San Pedro. Sin duda, en esta y en las demás creaciones citadas se pone de manifiesto el alto grado de sofisticación y belleza que había alcanzado el arte quiteño, resaltando las cualidades de sus grandes maestros y el nivel artístico insuperable a que habían llegado las artes plásticas en Quito».
Iglesia de San Agustin


Iglesia San Aguatin (exterior) Iglesia San Agustin ( Interior)
Es un templo católico ubicado en el Centro Histórico de la ciudad de Quito, regentado por la orden agustina.
Iglesia, Convento de estilo Barroco de la ciudad de quito Inicio su construcción en 1606 y Finalizo 1617. Son propietarios la comunidad Agustina.
El Diseño y Construcción de la Iglesia fue a Cargo del Arquitecto Francisco Becerra, Juan Corral, Diego de Escorza. Catalogado como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Construcción:
El solar fue asignado a la orden agustina en 1573, cuando iniciaron la construcción del convento, aunque la iglesia sería levantada recién entre 1606 y 1617 por Juan del Corral, basado en los planos que el arquitecto Francisco Becerra diseñó en 1581, quien también trabajó en el diseño de la Iglesia de Santo Domingo.
Detalles de la portada principal revelan el estilo neoclásico impreso por Diego de Escorza, en el que se destacan elementos decorativos españoles y amerindios. El campanario alcanza una altura de 22 metros y en su interior aún se encuentran funcionando las mismas campanas colocadas allí en el siglo XVII. Originalmente la torre ostentaba un Cristo de madera tallado por Caspicara que se vino abajo en un terremoto, por lo que en la actualidad una réplica de piedra ocupa su lugar.
El convento levantado en el siglo XVI, que tiene una entrada separada hacia el lado oriental de la fachada, conforma un solo complejo arquitectónico junto con el templo y un pequeño atrio con cruz de piedra en la esquina diametralmente opuesta al ingreso de este último. En el interior de los claustros se encuentran jardines y un amplio salón de sesiones llamado Sala Capitular, que fue concebido recién en el siglo XVIII, y donde se firmó el Acta de la Junta de Gobierno de 1809.
Piezas de Arte:
La Basilica

Basilica (Exterior) Basilica (Interior)
La Basílica del Voto Nacional surgió de la idea de construir un monumento como perpetuo recuerdo de la consagración de la República de Ecuador al Sagrado Corazón de Jesús, planteada por el padre Julio Matovelle.
La construcción de la obra fue planeada originalmente en el sector de El Belén, al norte del parque La Alameda, para lo que en 1884 la Convención designó comprar unos terrenos ubicados en esta zona, pero luego de los estudios preliminares se determina que no son lo suficientemente sólidos para construir un edificio de la envergadura deseada y que se deberían realizar gastos sumamente altos. Se decide entonces cambiar la ubicación de la construcción; es sugerida la quinta de la familia Hurtado, ubicada a los pies de la loma de San Juan, cuyos suelos eran lo bastante firmes para soportar el peso de una edificación basílica.
Durante algunos años, y para proseguir con la construcción, se aceptaron donaciones de creyentes quienes proporcionaron dinero, mano de obra o materiales de construcción a cambio de grabar sus nombres en las piedras. En 1895, el Estado implantó un impuesto por las compras de la sal para continuar con la edificación
Aunque aún faltan detalles decorativos, se puede decir que la estructura, tal como la conocemos hoy, fue terminada en el año 1924, cuando comenzaron a oficiarse las misas en la nave central y a repicar las campanas de las torres.
Arquitectura: La Basílica del Voto Nacional es la obra más importante de la arquitectura neogótica ecuatoriana y una de las más representativas del continente americano, siendo a su vez la más grande en tierras del nuevo mundo. Por su estructura y estilo, es comparada con dos de las grandes catedrales de todo el mundo: la Catedral de San Patricio (Nueva York) y la Catedral de Notre Dame (París).
La nave central tiene 140 metros de largo por 35 metros de ancho y 30 metros de altura; además de 74 metros de alto en el crucero. Las dos torres frontales tienen 115 metros de altura cada una, detalle que convierte a la Basílica en la segunda estructura religiosa más alta del continente americano.
Planta:
La planta típica del gótico es de grandes extensiones con una nave central y dos laterales, además de una sección que la atraviesa formando una cruz. La planta de cruz latina.
La basílica está conformada por una nave central, dos naves menores y 24 capillas laterales dedicadas a las provincias del país. El edificio consta de dos secciones principales, una nave principal dedicada al Sagrado Corazón de Jesús, y una más pequeña ubicada inmediatamente posterior a la primera, igualmente con una planta de cruz latina y dedicada al Sagragdo Corazón de María.
Fachada:
En la fachada principal, hacia la calle Carchi, se puede apreciar una escultura de la Virgen María y otra del papa Juan Pablo II. Además de las puertas decoradas, el rosetón interrelacionado con el altar y El Panecillo, y los pináculos que se encuentran también en toda la estructura exterior.
Interior:
El altar, desde donde se imparte la misa, se encuentra ubicado en el crucero, detalle que rompe con el estilo gótico puro, pero le confiere originalidad y carácter a este ensayo de un neogótico ecuatoriano. Desde el altar, y a través del corazón de Jesús en el rosetón principal, se puede observar El Panecillo. En el centro del rosetón que se encuentra sobre el coro occidental se puede apreciar el Ojo de Horus, uno de los símbolos de la mitología egipcia. Los vitrales de la Basílica tienen la particularidad de que al relatar escenas de la vida de Jesús el fondo muestra exclusivamente representaciones de la flora endémica de Ecuador, constando al pie de cada uno el nombre de la flor utilizada. Además, los ribetes muestran diseños de las fajas que utilizan los indígenas del país.
Teatro Sucre


Teatro Sucre (Exterior) Teatro Sucre (Interior)
La fachada del teatro se inspira en el palladianismo renacentista: tiene una planta baja y el piso noble en la parte alta. El cuerpo central presenta un frontón con una loggia sostenida por seis columnas jónicas. La distribución de la fachada, con un cuerpo central y dos torreones a los costados.
El frontón está decorado con un friso dorado en cuyo centro destaca la imagen del dios griego Apolo, y las 9 Musas Canónicas. En los costados del frontón del Teatro, se puede ver dos grifos uno a cada lado, criaturas mitológicas asociadas con Apolo, que parecen custodiar el Teatro, consagrado a su amo.
En el centro de la loggia se aprecia una estatua en bronce del Mariscal Sucre, que levanta una mujer de rasgos mestizos cuyas cadenas ha roto: se trata de una alegoría de la libertad de la Nación ecuatoriana. La estatua fue originalmente diseñada como un monumento al héroe de la Batalla de Pichincha pero finalmente terminó decorando la loggia del Teatro.
La planta baja del Teatro tiene varios arcos de medio punto, que fueron en parte reutilizados del antiguo edificio colonial de las Carnicerías.
En los cuerpos laterales del Teatro hay sendos torreones rematados por frontones. Como en todo edificio de inspiración renacentista, la fachada es totalmente simétrica.
Interior:
El interior del Teatro está ricamente decorado con obras de arte que datan en su mayoría del siglo XIX, entre ellas lámparas francesas del mismo período y mobiliario de mediados del siglo XX.
En el vestíbulo principal o foyer, cuyas ventanas dan a la loggia se pueden encontrar también tres lámparas de pie de origen vienés y dos grandes espejos de piedra del siglo XIX.
El escenario del Teatro Nacional Sucre se ubica tras un histórico telón de terciopelo rojo que está allí desde su inauguración en el siglo XIX, este se recoge de manera vertical en dos secciones. Un segundo telón de acero ricamente pintado durante las remodelaciones de 2004 baja también sobre el de terciopelo, este tiene la función de evitar la propagación de un incendio que pueda ocasionarse por los equipos en el escenario, un accidente bastante común en los teatros.


Palacio de Carondelet (exterior) Palacio de Carondelet (Interior)
El Palacio de Carondelet es la sede del Gobierno y residencia oficial del presidente de la República del Ecuador. Está ubicado en el centro histórico de la ciudad de Quito. Es el eje neurálgico del espacio público conocido como Plaza de la Independencia, alrededor de la cual se levantan además el Palacio Arzobispal, el Palacio Municipal, el Palacio de Pizarro, la Casa de los Alcaldes, el Palacio de la Curia y la Catedral.
La tradición cuenta que habría sido el libertador Simón Bolívar quien le llamó Palacio de Carondelet asombrado por el buen gusto que tuvo Francisco Luis Héctor Barón de Carondelet, quien ordenó la construcción de su fachada, cuyo principal elemento, una columnata, se mantiene hasta la actualidad. No obstante, nunca se le ha denominado así en los documentos oficiales.
Fachada:
El primer cuerpo de la fachada es de piedra andesita, y presenta diez pequeñas tiendas cuyas puertas están rematadas por frontones triangulares y que albergaron desde el inicio a negocios particulares. El zócalo de andesita de este primer cuerpo contiene algunos bloques que presentan un tallado similar al de las grandes piedras de los templos incásicos, lo que ha permitido especulaciones históricas sobre su origen en construcciones prehispánicas de la ciudad de Quito. En todo caso, no todos los historiadores están de acuerdo con esta tesis, propagada a mediados del siglo XX por el historiador padre Pedro Porras y sostenida en la actualidad por varios expertos.
El segundo cuerpo de la fachada contiene una galería a modo de loggia que da hacia la plaza, con una columnata realizada en piedra. Las columnas, de estilo dórico, son veinte en total y reemplazan a las columnas originales de la Colonia, que eran de ladrillo. Se accede a la galería por dos amplias escalinatas. La principal es la del costado norte. La mitad de ella fue nivelada para permitir el acceso de los discapacitados. En los extremos de la fachada, el pórtico o loggia se completa con arcos de medio punto.
El tercer cuerpo del Palacio presenta una gran terraza, con vista a la Plaza Mayor, que corre sobre la loggia, y en los costados dos bloques con ventanas a la calle. Las del sur corresponden al Despacho Presidencial y las del norte al Oratorio católico de Palacio.
Finalmente, el cuarto cuerpo de la fachada incluye, en el centro, un frontispicio que alberga un campanario y un reloj, instalados por el presidente García Moreno, y hacia los costados dos frontones decorados con las armas de la República del Ecuador rodeados de cañones. Sobre el frontón del campanario, en un asta, ondea la bandera nacional de la República del Ecuador.
Interior:
En cuanto a materiales se refiere, es la madera. Docenas de diferentes tipos de maderas finas han sido usadas a lo largo de los años tanto en pisos como en cielos, y por supuesto, en la elegante mueblería de época.
Varias pinturas adornan la casa presidencial ecuatoriana.
Varias de estas corresponden a los retratos de los presidentes en el "Salón Amarillo".
La decoración se caracteriza por tener hexagonales alargados que enmarcan guirnaldas y en mascarones de evidente apariencia indígena. El revestimiento de madera, aplicado como zócalo en la paredes de todas las estancias, fue obra de Vicente Arboleda. Los tumbados de los salones tienen su trabajo arquitectónico con diseños y objetos traídos desde España, Francia y Portugal.
Es un templo católico ubicado en el Centro Histórico de la ciudad de Quito, regentado por la orden agustina.
Iglesia, Convento de estilo Barroco de la ciudad de quito Inicio su construcción en 1606 y Finalizo 1617. Son propietarios la comunidad Agustina.
El Diseño y Construcción de la Iglesia fue a Cargo del Arquitecto Francisco Becerra, Juan Corral, Diego de Escorza. Catalogado como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Construcción:
El solar fue asignado a la orden agustina en 1573, cuando iniciaron la construcción del convento, aunque la iglesia sería levantada recién entre 1606 y 1617 por Juan del Corral, basado en los planos que el arquitecto Francisco Becerra diseñó en 1581, quien también trabajó en el diseño de la Iglesia de Santo Domingo.
Detalles de la portada principal revelan el estilo neoclásico impreso por Diego de Escorza, en el que se destacan elementos decorativos españoles y amerindios. El campanario alcanza una altura de 22 metros y en su interior aún se encuentran funcionando las mismas campanas colocadas allí en el siglo XVII. Originalmente la torre ostentaba un Cristo de madera tallado por Caspicara que se vino abajo en un terremoto, por lo que en la actualidad una réplica de piedra ocupa su lugar.
El convento levantado en el siglo XVI, que tiene una entrada separada hacia el lado oriental de la fachada, conforma un solo complejo arquitectónico junto con el templo y un pequeño atrio con cruz de piedra en la esquina diametralmente opuesta al ingreso de este último. En el interior de los claustros se encuentran jardines y un amplio salón de sesiones llamado Sala Capitular, que fue concebido recién en el siglo XVIII, y donde se firmó el Acta de la Junta de Gobierno de 1809.
Piezas de Arte:
- La Pintura Consagración de San Agustin, artista desconocido, 27 de Enero 1864
- Conversión de San Agustin Debajo de la Higuera, Miguel de Santiago, fecha desconocida
La Basilica

Basilica (Exterior) Basilica (Interior)
La Basílica del Voto Nacional surgió de la idea de construir un monumento como perpetuo recuerdo de la consagración de la República de Ecuador al Sagrado Corazón de Jesús, planteada por el padre Julio Matovelle.
La construcción de la obra fue planeada originalmente en el sector de El Belén, al norte del parque La Alameda, para lo que en 1884 la Convención designó comprar unos terrenos ubicados en esta zona, pero luego de los estudios preliminares se determina que no son lo suficientemente sólidos para construir un edificio de la envergadura deseada y que se deberían realizar gastos sumamente altos. Se decide entonces cambiar la ubicación de la construcción; es sugerida la quinta de la familia Hurtado, ubicada a los pies de la loma de San Juan, cuyos suelos eran lo bastante firmes para soportar el peso de una edificación basílica.
Durante algunos años, y para proseguir con la construcción, se aceptaron donaciones de creyentes quienes proporcionaron dinero, mano de obra o materiales de construcción a cambio de grabar sus nombres en las piedras. En 1895, el Estado implantó un impuesto por las compras de la sal para continuar con la edificación
Aunque aún faltan detalles decorativos, se puede decir que la estructura, tal como la conocemos hoy, fue terminada en el año 1924, cuando comenzaron a oficiarse las misas en la nave central y a repicar las campanas de las torres.
Arquitectura: La Basílica del Voto Nacional es la obra más importante de la arquitectura neogótica ecuatoriana y una de las más representativas del continente americano, siendo a su vez la más grande en tierras del nuevo mundo. Por su estructura y estilo, es comparada con dos de las grandes catedrales de todo el mundo: la Catedral de San Patricio (Nueva York) y la Catedral de Notre Dame (París).
La nave central tiene 140 metros de largo por 35 metros de ancho y 30 metros de altura; además de 74 metros de alto en el crucero. Las dos torres frontales tienen 115 metros de altura cada una, detalle que convierte a la Basílica en la segunda estructura religiosa más alta del continente americano.
Planta:
La planta típica del gótico es de grandes extensiones con una nave central y dos laterales, además de una sección que la atraviesa formando una cruz. La planta de cruz latina.
La basílica está conformada por una nave central, dos naves menores y 24 capillas laterales dedicadas a las provincias del país. El edificio consta de dos secciones principales, una nave principal dedicada al Sagrado Corazón de Jesús, y una más pequeña ubicada inmediatamente posterior a la primera, igualmente con una planta de cruz latina y dedicada al Sagragdo Corazón de María.
Fachada:
En la fachada principal, hacia la calle Carchi, se puede apreciar una escultura de la Virgen María y otra del papa Juan Pablo II. Además de las puertas decoradas, el rosetón interrelacionado con el altar y El Panecillo, y los pináculos que se encuentran también en toda la estructura exterior.
Interior:
El altar, desde donde se imparte la misa, se encuentra ubicado en el crucero, detalle que rompe con el estilo gótico puro, pero le confiere originalidad y carácter a este ensayo de un neogótico ecuatoriano. Desde el altar, y a través del corazón de Jesús en el rosetón principal, se puede observar El Panecillo. En el centro del rosetón que se encuentra sobre el coro occidental se puede apreciar el Ojo de Horus, uno de los símbolos de la mitología egipcia. Los vitrales de la Basílica tienen la particularidad de que al relatar escenas de la vida de Jesús el fondo muestra exclusivamente representaciones de la flora endémica de Ecuador, constando al pie de cada uno el nombre de la flor utilizada. Además, los ribetes muestran diseños de las fajas que utilizan los indígenas del país.
Teatro Sucre


Teatro Sucre (Exterior) Teatro Sucre (Interior)
INICIOS
Entre los años 1565 a 1765 la actual Plaza del Teatro era la “Plazuela de las Carnicerías”, solar y patio de las carnicerías con forma irregular, rodeada por casas de dos pisos con cubierta de teja. De 1670 a 1672 se celebraban corridas de toros, todos los sábados. Más tarde se consolida su uso y en 1786 se convierte exclusivamente en “Plaza de Toros”.
Entre los años 1565 a 1765 la actual Plaza del Teatro era la “Plazuela de las Carnicerías”, solar y patio de las carnicerías con forma irregular, rodeada por casas de dos pisos con cubierta de teja. De 1670 a 1672 se celebraban corridas de toros, todos los sábados. Más tarde se consolida su uso y en 1786 se convierte exclusivamente en “Plaza de Toros”.
En
la época del Presidente Gabriel García Moreno (1860), Quito se vuelve
más dinámico y organizado. El Estado impulsa proyectos públicos de corte
neoclásico de filiación francesa, alemana o italiana, que simbolizaban y
reforzaban su propio poder. El nuevo pensamiento y los movimientos
post-independentistas, plantearon la idea de abandonar aquellas
prácticas de fiestas populares patronales como las “corridas de toros” e
implementar el teatro y otras formas de expresión de corte laico. En
1867, el Congreso las prohíbe y la Plaza de Las Carnicerías fue
convertida en espacio teatral. En 1879, se dispone el mismo sitio para
la construcción del teatro, por lo que el espacio delantero del matadero
adoptó el nombre de Plaza del Teatro.
CONSTRUCCIÓN E INAGURACIÓN
El
gobierno de Ignacio de Veintimilla en 1877 cedió la casa y solar a la
sociedad privada llamada “La Civilización” para la construcción del
teatro. El arquitecto alemán Francisco Schmit, fue quien diseñó el
proyecto y el empresario quiteño Leopoldo Fernández Salvador construyó
el “Teatro Nacional”, que más adelante incorporaría el nombre de Sucre
en honor al héroe de Pichincha, al parecer por iniciativa de Marieta de
Veintimilla, la famosa sobrina del magistrado. La obra concluye a
mediados de 1886.
El 25 de noviembre de 1886 a
las ocho y media de la noche fue inaugurado el escenario con la
presentación del célebre pianista parisino Capitán Voyer, participaron
la Banda de Artillería y los cantantes Baldassari y Aymo de la Torre,
quienes interpretaron el Himno Nacional, con el acompañamiento de la
Orquesta Nacional dirigida por Aparicio Córdova.
Está
claro que la actividad teatral de esta época tendría connotaciones
progresistas liberales, y su estilo de construcción confirma la premisa a
nivel latinoamericano: el neoclasicismo es la arquitectura oficial del
liberalismo. El Teatro Nacional Sucre se convertía así en el símbolo del
progreso y civilización de la ciudad.
La
primera empresa nacional artística teatral que se presentó en el Teatro
fue la Compañía Dramática Fernández-Vireli. Fue utilizado por primera
vez para cine en 1901. Desde su apertura un uso esporádico, en sus
primeros 50 años de vida existen dos o tres espectáculos anuales, y su
uso fue para funciones de fin de año de escuelas y colegios, para bailes
de sociedad (fiestas de carnaval y matrimonios), el teatro era
alquilado privadamente para fiestas, conmemoraciones y prestado
públicamente para escuelas y colegios.
INICIOS
Entre los años 1565 a 1765 la actual Plaza del Teatro era la “Plazuela de las Carnicerías”, solar y patio de las carnicerías con forma irregular, rodeada por casas de dos pisos con cubierta de teja. De 1670 a 1672 se celebraban corridas de toros, todos los sábados. Más tarde se consolida su uso y en 1786 se convierte exclusivamente en “Plaza de Toros”.
Entre los años 1565 a 1765 la actual Plaza del Teatro era la “Plazuela de las Carnicerías”, solar y patio de las carnicerías con forma irregular, rodeada por casas de dos pisos con cubierta de teja. De 1670 a 1672 se celebraban corridas de toros, todos los sábados. Más tarde se consolida su uso y en 1786 se convierte exclusivamente en “Plaza de Toros”.
En
la época del Presidente Gabriel García Moreno (1860), Quito se vuelve
más dinámico y organizado. El Estado impulsa proyectos públicos de corte
neoclásico de filiación francesa, alemana o italiana, que simbolizaban y
reforzaban su propio poder. El nuevo pensamiento y los movimientos
post-independentistas, plantearon la idea de abandonar aquellas
prácticas de fiestas populares patronales como las “corridas de toros” e
implementar el teatro y otras formas de expresión de corte laico. En
1867, el Congreso las prohíbe y la Plaza de Las Carnicerías fue
convertida en espacio teatral. En 1879, se dispone el mismo sitio para
la construcción del teatro, por lo que el espacio delantero del matadero
adoptó el nombre de Plaza del Teatro.
CONSTRUCCIÓN E INAGURACIÓN
El
gobierno de Ignacio de Veintimilla en 1877 cedió la casa y solar a la
sociedad privada llamada “La Civilización” para la construcción del
teatro. El arquitecto alemán Francisco Schmit, fue quien diseñó el
proyecto y el empresario quiteño Leopoldo Fernández Salvador construyó
el “Teatro Nacional”, que más adelante incorporaría el nombre de Sucre
en honor al héroe de Pichincha, al parecer por iniciativa de Marieta de
Veintimilla, la famosa sobrina del magistrado. La obra concluye a
mediados de 1886.
El 25 de noviembre de 1886 a
las ocho y media de la noche fue inaugurado el escenario con la
presentación del célebre pianista parisino Capitán Voyer, participaron
la Banda de Artillería y los cantantes Baldassari y Aymo de la Torre,
quienes interpretaron el Himno Nacional, con el acompañamiento de la
Orquesta Nacional dirigida por Aparicio Córdova.
Está
claro que la actividad teatral de esta época tendría connotaciones
progresistas liberales, y su estilo de construcción confirma la premisa a
nivel latinoamericano: el neoclasicismo es la arquitectura oficial del
liberalismo. El Teatro Nacional Sucre se convertía así en el símbolo del
progreso y civilización de la ciudad.
La
primera empresa nacional artística teatral que se presentó en el Teatro
fue la Compañía Dramática Fernández-Vireli. Fue utilizado por primera
vez para cine en 1901. Desde su apertura un uso esporádico, en sus
primeros 50 años de vida existen dos o tres espectáculos anuales, y su
uso fue para funciones de fin de año de escuelas y colegios, para bailes
de sociedad (fiestas de carnaval y matrimonios), el teatro era
alquilado privadamente para fiestas, conmemoraciones y prestado
públicamente para escuelas y colegios.
Entre los años 1565 a 1765 la actual Plaza del Teatro era
la “Plazuela de las Carnicerías”, solar y patio de las carnicerías con forma
irregular, rodeada por casas de dos pisos con cubierta de teja. De 1670 a 1672
se celebraban corridas de toros, todos los sábados. Más tarde se consolida su
uso y en 1786 se convierte exclusivamente en “Plaza de Toros”.
En la época del Presidente Gabriel García Moreno (1860),
impulsa proyectos públicos
de corte neoclásico de filiación francesa, alemana o italiana, que simbolizaban
y reforzaban su propio poder. El nuevo pensamiento y los movimientos
post-independentistas, plantearon la idea de abandonar aquellas prácticas de
fiestas populares patronales como las “corridas de toros” e implementar el
teatro y otras formas de expresión de corte laico. En 1867, el Congreso las
prohíbe y la Plaza de Las Carnicerías fue convertida en espacio teatral. En
1879, se dispone el mismo sitio para la construcción del teatro, por lo que el
espacio delantero del matadero adoptó el nombre de Plaza del Teatro.
Construcción:
El arquitecto alemán Francisco Schmit, fue quien diseñó el proyecto
y el empresario quiteño Leopoldo Fernández Salvador construyó el “Teatro
Nacional”, que más adelante incorporaría el nombre de Sucre en honor al héroe
de Pichincha, al parecer por iniciativa de Marieta de Veintimilla, la famosa
sobrina del magistrado. La obra concluye a mediados de 1886.
El 25 de noviembre de 1886 a las ocho y media de la noche
fue inaugurado el escenario.
Está claro que la actividad teatral de esta época tendría
connotaciones progresistas liberales, y su estilo de construcción confirma la
premisa a nivel latinoamericano: el neoclasicismo es la arquitectura oficial
del liberalismo. El Teatro Nacional Sucre se convertía así en el símbolo del
progreso y civilización de la ciudad.
El Teatro Nacional Sucre expresa el carácter neoclásico
que primaba en la época en que fue construido, es decir finales del
siglo XIX. El diseño del proyecto lo realizó el arquitecto alemán Francisco Schmidt.
La fachada del teatro se inspira en el palladianismo renacentista: tiene una planta baja y el piso noble en la parte alta. El cuerpo central presenta un frontón con una loggia sostenida por seis columnas jónicas. La distribución de la fachada, con un cuerpo central y dos torreones a los costados.
El frontón está decorado con un friso dorado en cuyo centro destaca la imagen del dios griego Apolo, y las 9 Musas Canónicas. En los costados del frontón del Teatro, se puede ver dos grifos uno a cada lado, criaturas mitológicas asociadas con Apolo, que parecen custodiar el Teatro, consagrado a su amo.
En el centro de la loggia se aprecia una estatua en bronce del Mariscal Sucre, que levanta una mujer de rasgos mestizos cuyas cadenas ha roto: se trata de una alegoría de la libertad de la Nación ecuatoriana. La estatua fue originalmente diseñada como un monumento al héroe de la Batalla de Pichincha pero finalmente terminó decorando la loggia del Teatro.
La planta baja del Teatro tiene varios arcos de medio punto, que fueron en parte reutilizados del antiguo edificio colonial de las Carnicerías.
En los cuerpos laterales del Teatro hay sendos torreones rematados por frontones. Como en todo edificio de inspiración renacentista, la fachada es totalmente simétrica.
Interior:
El interior del Teatro está ricamente decorado con obras de arte que datan en su mayoría del siglo XIX, entre ellas lámparas francesas del mismo período y mobiliario de mediados del siglo XX.
En el vestíbulo principal o foyer, cuyas ventanas dan a la loggia se pueden encontrar también tres lámparas de pie de origen vienés y dos grandes espejos de piedra del siglo XIX.
El escenario del Teatro Nacional Sucre se ubica tras un histórico telón de terciopelo rojo que está allí desde su inauguración en el siglo XIX, este se recoge de manera vertical en dos secciones. Un segundo telón de acero ricamente pintado durante las remodelaciones de 2004 baja también sobre el de terciopelo, este tiene la función de evitar la propagación de un incendio que pueda ocasionarse por los equipos en el escenario, un accidente bastante común en los teatros.
Palacio de Carondelet


Palacio de Carondelet (exterior) Palacio de Carondelet (Interior)
El Palacio de Carondelet es la sede del Gobierno y residencia oficial del presidente de la República del Ecuador. Está ubicado en el centro histórico de la ciudad de Quito. Es el eje neurálgico del espacio público conocido como Plaza de la Independencia, alrededor de la cual se levantan además el Palacio Arzobispal, el Palacio Municipal, el Palacio de Pizarro, la Casa de los Alcaldes, el Palacio de la Curia y la Catedral.
La tradición cuenta que habría sido el libertador Simón Bolívar quien le llamó Palacio de Carondelet asombrado por el buen gusto que tuvo Francisco Luis Héctor Barón de Carondelet, quien ordenó la construcción de su fachada, cuyo principal elemento, una columnata, se mantiene hasta la actualidad. No obstante, nunca se le ha denominado así en los documentos oficiales.
Fachada:
El primer cuerpo de la fachada es de piedra andesita, y presenta diez pequeñas tiendas cuyas puertas están rematadas por frontones triangulares y que albergaron desde el inicio a negocios particulares. El zócalo de andesita de este primer cuerpo contiene algunos bloques que presentan un tallado similar al de las grandes piedras de los templos incásicos, lo que ha permitido especulaciones históricas sobre su origen en construcciones prehispánicas de la ciudad de Quito. En todo caso, no todos los historiadores están de acuerdo con esta tesis, propagada a mediados del siglo XX por el historiador padre Pedro Porras y sostenida en la actualidad por varios expertos.
El segundo cuerpo de la fachada contiene una galería a modo de loggia que da hacia la plaza, con una columnata realizada en piedra. Las columnas, de estilo dórico, son veinte en total y reemplazan a las columnas originales de la Colonia, que eran de ladrillo. Se accede a la galería por dos amplias escalinatas. La principal es la del costado norte. La mitad de ella fue nivelada para permitir el acceso de los discapacitados. En los extremos de la fachada, el pórtico o loggia se completa con arcos de medio punto.
El tercer cuerpo del Palacio presenta una gran terraza, con vista a la Plaza Mayor, que corre sobre la loggia, y en los costados dos bloques con ventanas a la calle. Las del sur corresponden al Despacho Presidencial y las del norte al Oratorio católico de Palacio.
Finalmente, el cuarto cuerpo de la fachada incluye, en el centro, un frontispicio que alberga un campanario y un reloj, instalados por el presidente García Moreno, y hacia los costados dos frontones decorados con las armas de la República del Ecuador rodeados de cañones. Sobre el frontón del campanario, en un asta, ondea la bandera nacional de la República del Ecuador.
Interior:
En cuanto a materiales se refiere, es la madera. Docenas de diferentes tipos de maderas finas han sido usadas a lo largo de los años tanto en pisos como en cielos, y por supuesto, en la elegante mueblería de época.
Varias pinturas adornan la casa presidencial ecuatoriana.
Varias de estas corresponden a los retratos de los presidentes en el "Salón Amarillo".
La decoración se caracteriza por tener hexagonales alargados que enmarcan guirnaldas y en mascarones de evidente apariencia indígena. El revestimiento de madera, aplicado como zócalo en la paredes de todas las estancias, fue obra de Vicente Arboleda. Los tumbados de los salones tienen su trabajo arquitectónico con diseños y objetos traídos desde España, Francia y Portugal.
Primer Piso.- El acceso a Palacio se realiza por un amplio corredor decorado con una columnata de piedra con vista hacia la Plaza de la Independencia, y se trata de un atrio que se levanta un piso con relación al nivel de la plaza mayor
Patios Norte y Sur: A cada lado del corredor se encuentran los dos patios del
Palacio, dispuestos en forma cuadrangular y simétrica, al más puro
estilo de las casas coloniales quiteñas. En el centro de cada uno
existen sendas fuentes de estilo neocolonial, decoradas a su alrededor
con flores nativas del Ecuador. Existen además unas pocas palmeras
andinas que también se encuentran frecuentemente en los patios de los
conventos de la ciudad.
Escalera de Honor: La Escalera de Honor, flanqueada por elegantes pasamanos de hierro forjado al igual que dos faroles del mismo material. Este conjunto de escalinatas de tres cuerpos, al estilo imperio, permiten el acceso al segundo piso del Palacio. El primer grupo de escaleras llegan a un descanso donde se encuentra una urna de madera tallada con las armas de la República, esta guarda en su interior el pabellón nacional, al que todos los visitantes deben hacer una reverencia antes de seguir.
Segundo Piso: Este piso alberga varias de las dependencias más importantes de Carondelet; como el Despacho presidencial, el Gabinete Manuela Sáenz (antecámara del despacho presidencial), el Salón Amarillo, el Salón de Banquetes, el Salón del Gabinete, el Gabinete del Secretario y el Oratorio
Tercer Piso: Se encuentra la Residencia Presidencial. Varios dormitorios, la cocina y una terraza completan la Residencia Presidencial, que está decorada con obras de arte de la colección del Banco Central del Ecuador.



Palacio Arzobispal (Exterior) Palacio Arzobispal (Patio Pral.) Palacio Arzobispal (Patio Posterior)
El Palacio Arzobispal es un edificio de carácter palaciego erigido en el Centro Histórico de la ciudad de Quito. Es uno de los cuatro edificios que flanquean la Plaza de la Independencia por su lado norte. Es la sede de la Arquidiócesis Metropolitana de Quito y residencia oficial del Arzobispo de Quito y Primado del Ecuador.
Estructura:
En la parte baja destaca un portal de arquería cubierto que sirve de espacio de comunicación entre el palacio y la plaza, además de como un corredor exterior y cubierto con las otras edificaciones vecinas por el occidente. Se accede por un zaguán hasta un gran patio de piedra, con una fuente de piedra tallada en el centro. Cuatro crujías de dos pisos rodean el patio, ubicándose la grada y la Capilla Arzobispal (de acceso restringido) en el lado occidental.
El palacio presenta formas neoclásicas, expresadas en los arcos y galerías del interior y en la columnata del gran balcón ubicado en la planta alta de la fachada, sobre el portal que remata en entablamento. En los dos extremos de la fachada existen dos cuerpos macizos con ventanas ortogonales en la planta alta y arco hacia el portal en la planta baja, se rematan con dos coronamientos triangulares y tallas de las armas del Vaticano (der) y la Arquidiócesis de Quito (izq). Entre estos resaltos se dispuso una galería exterior a modo de balcón cubierto, con columnata doble de fustes cilíndricos y capiteles jónicos.
Escalera de Honor: La Escalera de Honor, flanqueada por elegantes pasamanos de hierro forjado al igual que dos faroles del mismo material. Este conjunto de escalinatas de tres cuerpos, al estilo imperio, permiten el acceso al segundo piso del Palacio. El primer grupo de escaleras llegan a un descanso donde se encuentra una urna de madera tallada con las armas de la República, esta guarda en su interior el pabellón nacional, al que todos los visitantes deben hacer una reverencia antes de seguir.
Segundo Piso: Este piso alberga varias de las dependencias más importantes de Carondelet; como el Despacho presidencial, el Gabinete Manuela Sáenz (antecámara del despacho presidencial), el Salón Amarillo, el Salón de Banquetes, el Salón del Gabinete, el Gabinete del Secretario y el Oratorio
Tercer Piso: Se encuentra la Residencia Presidencial. Varios dormitorios, la cocina y una terraza completan la Residencia Presidencial, que está decorada con obras de arte de la colección del Banco Central del Ecuador.
Palacio Arzobispal


Palacio Arzobispal (Exterior) Palacio Arzobispal (Patio Pral.) Palacio Arzobispal (Patio Posterior)
El Palacio Arzobispal es un edificio de carácter palaciego erigido en el Centro Histórico de la ciudad de Quito. Es uno de los cuatro edificios que flanquean la Plaza de la Independencia por su lado norte. Es la sede de la Arquidiócesis Metropolitana de Quito y residencia oficial del Arzobispo de Quito y Primado del Ecuador.
Estructura:
En la parte baja destaca un portal de arquería cubierto que sirve de espacio de comunicación entre el palacio y la plaza, además de como un corredor exterior y cubierto con las otras edificaciones vecinas por el occidente. Se accede por un zaguán hasta un gran patio de piedra, con una fuente de piedra tallada en el centro. Cuatro crujías de dos pisos rodean el patio, ubicándose la grada y la Capilla Arzobispal (de acceso restringido) en el lado occidental.
El palacio presenta formas neoclásicas, expresadas en los arcos y galerías del interior y en la columnata del gran balcón ubicado en la planta alta de la fachada, sobre el portal que remata en entablamento. En los dos extremos de la fachada existen dos cuerpos macizos con ventanas ortogonales en la planta alta y arco hacia el portal en la planta baja, se rematan con dos coronamientos triangulares y tallas de las armas del Vaticano (der) y la Arquidiócesis de Quito (izq). Entre estos resaltos se dispuso una galería exterior a modo de balcón cubierto, con columnata doble de fustes cilíndricos y capiteles jónicos.
